2/3/20

LA NATACIÓN EN EL TRIATLÓN. CONSEJOS PRÁCTICOS PARA AFRONTAR ESTE SECTOR


De las tres disciplinas que conforman el triatlón, la natación es, con diferencia, la que más cuesta entrenar al triatleta popular. La gran mayoría llegan tarde a una disciplina que requiere de una buena conjunción entre técnica y coordinación. Acercarse a la natación a edades tardías siempre es una desventaja frente a los que,  desde edades muy tempranas, han practicado este deporte  o han tenido, en su juventud,  cierto hábito de acudir a la piscina para nadar. Aún así no es para desesperarse ya que, con unos buenos consejos y mucha fuerza de voluntad, la mejora se hace evidente al cabo de algunos meses. En este post quiero daros algunos consejos, no para mejorar técnicamente en la piscina que seguramente ya trabajáis con vuestros clubes y entrenadores, sino para afrontar con buena actitud y seguridad este primer sector de un triatlón.

LA SALIDA

Es un momento crucial  del triatlón y en cualquiera de sus distancias. Los nervios están a flor de piel y los miedos, especialmente para los que el nadar no es su especialidad, se entremezclan con las ganas de que empiece todo. Posicionarse bien en la salida es muy importante y de ello dependerá también desde donde se realiza la salida, si desde un pontón (tirándose de cabeza) o desde la arena de la playa o lago (donde se empieza corriendo).

Estar atentos al bocinazo o pistoletazo de salida es fundamental para entrar en el agua con decisión. Si hay que tirarse de cabeza es muy importante colocarse bien las gafas para evitar que se nos queden colgando del cuello o, peor, perderlas cuando la cabeza entra en contacto con el agua. Yo soy partidaria de colocarme las gomas de sujeción de las gafas por debajo del gorro de natación, incluso utilizar dos gorros, uno de látex y el segundo es el que  te proporciona el organizador o la federación. Si la salida es desde la arena, debes comenzar corriendo, hasta que el agua te supere las rodillas. En este punto nos lanzaremos de cabeza las veces que sean necesarias (hacer el delfín), hasta que el agua supere nuestra cintura, momento en el que empezaremos a nadar. Ni que decir que en los momentos previos al inicio de esta primera sección es muy importante calentar y visualizar el recorrido que hay que completar, tomando las boyas por donde se deben realizar los giros como referencia. Otro consejo es posicionarse lateralmente, no en el centro, para prevenir bloqueo y golpes. Hay veces que nadar en diagonal ayuda a prevenir esos atasco que aparecen en los primeros metros. 

EL PASO POR LA PRIMERA BOYA

Independientemente de la distancia del triatlón el paso por la 1ª boya determinará, en gran manera, el resultado final de esta sección. Si optamos por la táctica de gestión y de ir de menos a más, con toda probabilidad nos veremos cerrados en este punto por los demás competidores y con bastante probabilidad de recibir golpes o tener que nadar unos metros de más para tomar la boya por fuera y evitar así las claustrofobias aglomeraciones. Si nuestro nivel de natación es medio es muy probable que la acumulación de participantes frenen aún más nuestro avance y, por lo tanto, nuestro potencial, por poco que sea, se vea mermado. En cualquier caso  mi recomendación es que hasta la primera boya intentemos nadar con una frecuencia de brazada algo superior y un batido de piernas  potente.


DE LA PRIMERA  HASTA LA ÚLTIMA BOYA

En este tramo es el momento de coger una buena posición y unos buenos pies de referencia. Esto significa ponernos detrás de otro competidor. Ir detrás de otro triatleta implica realizar un esfuerzo menor al seguir su estela. Aún así toca vigilar que la persona que seguimos vaya hacia las boyas de referencias.  Si por el contrario vamos solos tendremos que levantar la cabeza cada 5 o 8 brazadas para controlar que no nos desviamos del recorrido y, como consecuencia, gastar mucho más energía al nadar más metros. Es tan importante nadar rápido como nadar recto.

SALIDA Y ENTRADA DEL AGUA 

También conocida como "salida a la australiana" se ha puesto de moda en muchos triatlones. Consiste en salir del agua y, normalmente, recorrer unos metros sobre arena, rodear unos conos, para volver nuevamente a tirarse al agua para completar la siguiente vuelta y con ella la distancia total de esta sección. Esto, por regla general, suele ser para algunos participantes agónico, sube el pulso al ponerse de pie y rompe el ritmo además de notar que, al entrar nuevamente en el agua brazos pesan y las sensaciones no son las mejores, pero es un buen momento para orientarse y ver en que posición nos encontramos. Si vamos retrasados, hay que sacar fuerzas de flaqueza e intentar remontar posiciones. Es muy difícil remontar posiciones cuando se nada en un grupo, pero es preferible hacerlo ahora, aunque sean segundos, porque esos segundos en el segmento de ciclismo se pueden convertir en minutos.

HACIA LA TRANSICIÓN 

Una vez fuera, hemos de hacer la transición hacia la bicicleta. Es muy importante realizarla de manera tranquila en los primeros metros para evitar mareos, pero sin perder la perspectiva y el ritmo. De camino a boxes, nos colocaremos las gafas en la frente y tiraremos de la cinta trasera que va unida  a la cremallera para ir abriendo el traje y sacar los brazos de manera que lleguemos a la bicicleta con el traje por la cintura y las gafas y gorro en la mano. Ya frente a nuestra bicicleta  tendremos que quitarnos el neopreno (en el caso que este permitido su uso). Hacerlo con rapidez es fundamental. Empujaremos con fuerza todo el traje hacia abajo y lo pisaremos con un pie mientras con el otro hacemos fuerza (ayudados por las manos) para que se desprenda y viceversa. Aconsejo practicar en los entrenamientos como quitárselo; es una lástima ver en los triatlones como algunos participantes con una buena natación desaprovechan la misma por tardar demasiado en quitarse el neopreno. Y, ya por último, hemos de colocar todo el material de natación en las cajas y o bolsas facilitadas por la organización para evitar ser amonestado. Terminar la T1 poniéndose el casco, gafas de sol, zapas de bici y guantes (según costumbre ) y empujar la bici hasta las líneas donde se permite subir y empezar la segunda fracción del triathlon. 

¡Os deseo, de corazón,  mucha fuerza y suerte vuestros próximos retos!

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